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MIS PEQUEÑAS OBRAS MAESTRAS

MIS PEQUEÑAS OBRAS MAESTRAS
H.M.S.SUPPLY

CARABELA SANTA MARIA

SAN FRANCISCO (En construccion)

martes, 23 de noviembre de 2010

Trafalgar emerge dos siglos después







El botón de un uniforme francés permite identificar el pecio de Cádiz donde el buque 'Fougueux' naufragó en 1805 tras participar en la histórica batalla .

Recreacion del Fougueux (Fogoso)

 
En la inmensidad del océano Atlántico, un simple botón ha dado la respuesta a una incógnita histórica. El botón 79, procedente de un uniforme francés del siglo XIX, ha permitido localizar, sin riesgo a equivocarse, el punto exacto donde descansan los restos del Fougueux (Fogoso), un navío francés que se hundió con medio millar de soldados tras haber participado en la histórica batalla de Trafalgar (1805). Es la primera vez que, de forma científica, se verifica el pecio de una embarcación protagonista de la celébre contienda.
 
La investigación, coronada con éxito por el Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía (CAS), con sede en Cádiz, tiene sus raíces en viejas creencias. Durante años se sospechó que un conjunto de cañones sumergidos frente a la playa de Camposoto, en San Fernando (Cádiz), pertenecían a un buque hundido en la batalla de Trafalgar, que enfrentó a una escuadra combinada de Francia y España contra la armada inglesa.
 
Las pesquisas del CAS arrancaron en 1999, cuando un buzo, Juan Domingo Mayo, avisó al entonces recién creado centro de la existencia de unos cañones perfectamente visibles en una laja submarina a nueve metros de profundidad. Así arrancaron 10 años de análisis, inmersiones y búsquedas del personal del CAS, un organismo que depende de la Consejería andaluza de Cultura. Los arqueólogos se sumergieron varias veces y comprobaron la existencia de restos de un buque de guerra de época moderna o contemporánea. Enseguida se pensó en Trafalgar. La batalla había dejado tras de sí numerosos hundimientos.


"Revisamos las fuentes documentales y descubrimos que el Fougueux se había hundido en la zona", recuerda la arqueóloga Nuria Rodríguez. El Fougueux llevaba a bordo a más de 500 hombres. Había partido en agosto de Ferrol. Al llegar a Cádiz, se colocó en primera línea y no resistió los ataques de la armada británica, aunque logró sobrevivir. Por poco tiempo. Lo que no logró el enemigo, lo consiguió un gran temporal, que provocó el hundimiento de la mayoría de los 33 buques españoles y franceses. Al Fougueux trataron de remolcarlo sin éxito. Se hundió con su medio millar de soldados franceses presos y una veintena de ingleses a bordo. Sobrevivieron 21 hombres, que llegaron a la playa, fueron alimentados en el Ventorrillo El Chato y dieron pie a relatos que salen a flote 205 años después.

Probar que los cañones encontrados y otros restos eran del Fougueux no ha sido fácil. No en vano ha costado una década. Su investigación se enmarcó en el proyecto Trafalgar, con el que el CAS celebró el bicentenario de la batalla hace cinco años. Se analizaron en laboratorio dos cañones. Aunque se supo que eran franceses, por sí solos no suponían una prueba fundamental. En realidad, la indagación fue una continua acumulación de pruebas sin ninguna concluyente.

En 2006 y 2008 se realizaron sondeos. Estas excavaciones son las que han aportado la mayor parte de las piezas y datos. Gracias a ellos, se identificó la quilla y se situaron la popa y la proa. "Todo apuntaba a que era una construcción francesa, lo que hacía pensar en el Fougueux, pero en esos años había muchos barcos que se construían a la francesa", relata Nuria Rodríguez. Es decir, aunque tenía diseño francés podía ser español o inglés.

El forro externo del barco correspondía también a una factura francesa pero tampoco era concluyente: en la época se dio un intenso comercio e intercambio de materiales. Con la artillería ocurrió lo mismo. Se hallaron 31 de los 74 cañones que tenía el barco, y aunque se demostró que eran de una fundición francesa, tampoco se podía obtener una conclusión clara. "En tiempo de guerra hay mucho trasvase de armamento", detalla la arqueóloga. Ni siquiera las monedas francesas con la cara de Luis XVI permitían ser resolutivos. "Teníamos la cronología pero no una prueba científica para identificar el barco, porque las monedas podían ser robadas o fruto de un negocio".

La respuesta llegó con los botones. Durante uno de los sondeos apareció un conjunto numeroso. Junto a las hebillas, era el cierre más habitual de la indumentaria militar de la época. Buena parte de ellos estaban numerados según el regimiento al que pertenecían los soldados. Los del 79 iban embarcados en el Fougeaux, entre otros.

Pero la culminación de este trabajo no cierra la investigación. Deja la puerta abierta a futuros estudios. Se presumen mucho más restos escondidos bajo las rocas, pero en arqueología subacuática siempre prima más la conservación que la extracción, así que no se excavará más. "Es el principio de mínima intervención", responde la directora del CAS, Carmen García Rivera. Ahora que se sabe la nacionalidad del barco, España debe decidir si lo notifica a Francia. La convención de la Unesco lo recomienda pero no marca una obligación. La notificación es una decisión política. Francia puede querer investigar el pecio pero el Gobierno español no está forzado a autorizarlo.
El botón 79,clave en la investigación.


La incógnita que despejó el 79

- La numeración de los botones se correspondía con los regimientos. Aparecieron del 1, 5, 77 y 79. La documentación histórica narra que el regimiento 79 se embarcó en el Argonaute, el Redoutable y el Fougueux. Los dos primeros se hundieron en alta mar. "Fue la clave. El botón cerró todos los círculos, permitió unir el resto de pruebas y certificar la identidad del navío", detalla Rodríguez.

- El pecio del Fougueux fue carne de expoliadores. El CAS tiene también localizado en la gaditana playa de La Caleta los posibles restos del Bucentaure, otro navío francés de la época.

- Además de botones, en el pecio se hallaron zapatos, hebillas, monedas, un bacín para que algún oficial hiciera sus necesidades, una lavativa de temible tamaño, un torniquete, restos de leña para el horno de hacer el pan, huesos de vaca, que viajaban vivas para servir de alimento, y restos de ratas, que dan una idea de la insalubridad de esos viajes.


Fuente: El Pais.


jueves, 29 de julio de 2010

El reflotamiento del Vasa





El Vasa es el único barco del siglo XVII que ha sobrevivido hasta nuestros días. Con más del 95 % de su estructura original y sus cientos de esculturas talladas, el Vasa es un tesoro artístico y uno de los monumentos turísticos más visitados del mundo.


El barco se expone en un museo construido en Estocolmo expresamente para ello, que también alberga nueve exposiciones relacionadas, una tienda en la que se puede encontrar de todo y un restaurante de primera categoría. La película acerca del Vasa se puede ver en dieciséis idiomas distintos. El museo del Vasa atrae a más visitantes que cualquier otro museo de Escandinavia. Merece la

pena visitar Estocolmo aunque sólo sea para ver el Vasa.

EL HUNDIMIENTO DEL VASA

El 10 de agosto de 1628, Vasa desde el puerto de Estocolmo. Para conmemorar tan solemne ocasión, se dispararon salvas de honor desde sus cañones.

Cuando el buque se deslizaba lentamente hacia la bocana del puerto, una repentina ráfaga de viento comenzó a soplar. El Vasa se escoró, pero logró corregir su rumbo. Una segunda ráfaga golpeó el costado del barco. El agua comenzó a entrar por las cañoneras y el Vasa se fue a pique. Al menos 30 miembros (quizá 50) de un total de 150 que componían la tripulación se ahogaron. El Vasa tardaría 333 años en volver a ver la luz.

EL REDESCUBRIMIENTO

Anders Franzén, un investigador particular, comenzó a buscar el Vasa a principios de la década de los 50. Desde que era un niño, se había sentido fascinado por los restos que había cerca de la casa de sus padres en el archipiélago de Estocolmo. El molusco xilófago Teredo navalis, que devora los restos de madera en aguas saladas, no prolifera en las aguas del Báltico. Anders Franzén comprendió la importancia de este descubrimiento para los barcos hundidos en el Báltico y en 1956 redescubrió el Vasa.

GRANDE PARA SU ÉPOCA

El Vasa se construyó en Estocolmo bajo la supervisión del constructor naval holandés Henrik Hybertsson. Lo ayudaron en la tarea carpinteros, ensambladores, escultores, pintores, vidrieros, maestros veleros, herreros y otros muchos artesanos. Unas cuatrocientas personas trabajaron juntas en el Vasa.

El barco se construyó por orden de Gustavo Adolfo II, rey de Suecia. Su construcción duró unos dos años. El barco tenía tres palos, podía llevar hasta diez velas, medía 52 metros de la punta del palo mayor a la quilla y 69 metros de proa a popa, y pesaba 1200 toneladas. Cuando se terminó, fue el navío de guerra más poderoso jamás construido.

¿QUÉ SALIÓ MAL?

Hoy en día podemos calcular a la perfección cómo diseñar un barco para que sea apto para la navegación. En el siglo XVII, se usaban tablas de dimensiones que habían funcionado bien con anterioridad. Mediante documentos de la época, sabemos que los planos del Vasa se modificaron una vez comenzado el trabajo.

El rey quería más cañones de lo habitual a bordo, lo que significaba que las dimensiones del barco ya no eran las adecuadas y los constructores no sabían qué hacer. Así que se construyó con una superestructura muy alta, con dos cubiertas para cañones. El fondo del buque se llenó con piedras a modo de lastre para mantener la estabilidad en el agua. Sin embargo, el Vasa era demasiado pesado en la parte superior, y sus 1.200 toneladas de lastre no fueron suficientes.

¿PARA QUÉ SE CONSTRUYÓ EL VASA?

El Vasa tenía que ser uno de los mejores navíos de la flota sueca. Portaba 64 cañones, la mayoría de ellos de 24 libras (lanzaban balas de 24 libras, unos 11 kilos). Suecia tenía alrededor de veinte buques de guerra, pero ninguno llevaba tantos cañones, ni tan poderosos, como los del Vasa.

Con toda probabilidad, el Vasa hubiera navegado por Polonia, el mayor enemigo de Suecia durante años. Polonia estaba gobernada por el rey Segismundo, primo del rey sueco (tenían el mismo abuelo paterno). Durante un tiempo, Segismundo fue regente de Suecia, pero fue destronado por practicar el catolicismo.

DESPUÉS DE REFLOTAR EL VASA

El Vasa fue reflotado el 24 de abril de 1961 después de varios años de preparación. Entonces se planteó el problema de su conservación. No se pueden dejar sin tratar restos de madera que han permanecido sumergidos en agua durante tanto tiempo. A la larga, la madera se cuartearía y acabaría fragmentándose.

Al principio se roció el Vasa con agua mientras los expertos dilucidaban la mejor manera de conservarlo. Se eligió como conservante el polietileno glicol, un producto ceroso soluble en agua que penetra lentamente en la madera y reemplaza al agua. Se roció con esta solución durante varios años.

LAS ESCULTURAS

Junto con el Vasa se recuperaron cerca de 14.000 objetos de madera perdidos, incluidas 700 esculturas, que se conservaron individualmente y luego se volvieron a reunir en su ubicación original en el buque. La tarea fue como resolver un rompecabezas.

Los navíos de guerra del siglo XVII no eran sólo máquinas de guerra, sino también palacios flotantes. Las esculturas recuperadas contenían restos de dorados y pinturas. Los análisis modernos demuestran que estaban pintadas con colores llamativos sobre un fondo rojo. Las esculturas representaban leones, héroes bíblicos, emperadores romanos, criaturas marinas y deidades griegas, entre otras muchas escenas. Su propósito era el de ensalzar la monarquía sueca y representar su poder, su cultura y sus ambiciones políticas.

¿CUÁL ES EL ESTADO DEL VASA EN LA ACTUALIDAD?

La conservación y cuidado del Vasa continúa. Su preservación depende por completo de una atmósfera estable. Mientras estuvo sumergido, los pernos de hierro se oxidaron y ennegrecieron la madera de roble. Al final, sólo permanecía unido por espigas de madera. La contaminación del agua formaba grandes cantidades de sulfuro que penetró en la madera. En la actualidad, dicho sulfuro comienza a reaccionar con el oxígeno, lo que provoca la formación de ácido

sulfúrico. El ácido ataca la madera, si bien no es nocivo para los visitantes del museo. Por lo tanto, la investigación para la conservación del Vasa sigue en marcha.

VASA: LA MÁQUINA DEL TIEMPO

Cuando el Vasa se hundió, el tiempo se detuvo. Lo que se rescató en 1961 era una pieza del siglo XVII que nadie había tocado. Cada uno de los miles de objetos que se recuperaron contaba una historia. Entre ellos, se encontraban los esqueletos de miembros de la tripulación, así como sus pertenencias y los aparejos del buque.

Entre el fango y los sedimentos del casco del Vasa, se encontraron las seis velas que no estaban arboladas en el momento del desastre. Son las velas más antiguas que se conservan; aunque eran tan débiles como la tela de araña antes de su conservación. La investigación sobre los hallazgos también continúa. En el museo se exhiben muchas piezas únicas que hacen revivir una época ya pasada

y a sus gentes.

                                                                                          
Fuente: Internet

jueves, 10 de junio de 2010

¿QUE PASO CON LOS GRANDES BUQUES? Y COMPARATIVAS DE TAMAÑO

Entre 1700 y 1820, España construyó para su Real Armada (sobre todo en los astilleros de Cádiz, La Carraca –San Fernando–, Ferrol y Cartagena, pero también en ultramar) 428 navíos y fragatas, sin contar con otras embarcaciones. La mayor parte, 148 navíos y 134 fragatas, se fabricaron a partir de 1750, cuando el reino español necesitaba reforzar su poder naval para competir con el de ingleses y franceses por el control de los océanos a la vez que defendía sus colonias americanas.

Con la plata y los impuestos traídos de allí, la Real Hacienda realizó una inversión sin precedentes que elevó la ciencia y la tecnología española a través de la empresa naval a un nivel que, comparativamente, no ha vuelto a recuperar hasta finales del siglo XX y principios del XXI.


El historiador Juan Marchena. Carlos Márquez
En 1700 la Armada tenía dos barcos de gran eslora en activo y en 1780, en su momento de mayor esplendor, 119. Dos de esos majestuosos navíos casi tan altos como la Giralda ocuparían un campo de fútbol. Apenas medio siglo después, en 1830, perdidas casi todas las colonias americanas y sus recursos, ese poderío naval había quedado reducido a la nada. Ese año, el número de navíos y fragatas en activo era cero.
Comparativa con un campo de futbol.
Comparativa con la Giralda de Sevilla.



¿A qué se debió este desastre? Marchena, profesor de Historia y director del Área de América de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, rebusca en sus hojas estadísticas, fruto del primer año de investigación del proyecto internacional y multidisciplinar que encabeza, 'Apogeo y crisis de la Real Armada,1750-1820', y enseña otros datos demoledores: no, la mayor parte de esos barcos no se hundió luchando contra las olas ni en épicos combates como el de Trafalgar, sino de puro abandono, amarrados al puerto del que apenas salieron a navegar «en torno a un 5% de su vida» (en 30 años de servicio, alguno navegó sólo 200 días).

Fijémonos en la causa de la baja de los 146 navíos que hubo entre 1750 y 1820: hundidos en combate, 6 (4,1%); barrenados o incendiados por su propia tripulación, normalmente para evitar que cayera en manos enemigas, 6 (4,1%); capturados, 27 (18,4%); incendiados, estallados, 5 (3,4%); naufragados en temporal, 28 (19,1%); vendidos, 5 (3,4%); cambiados, 2 (1,3%); cedidos, 6 (4,1%)..., y desguazados por inútil o sin carena, 61 (41,7%). Más de la mitad de éstos, en Cádiz y La Carraca. «Pudrieron el esfuerzo de un siglo», sentencia Juan Marchena.

Para cuando llegó la guerra contra los independentistas americanos, ya «sólo quedaban tres navíos; uno estalló en el Caribe y otro se hundió en la Antártida (fue el primer barco español en llegar hasta allí), arrastrado mientras intentaba pasar el cabo de Hornos. Arqueólogos argentinos, chilenos y españoles hallaron restos suyos hace poco. Era el 'San Telmo'».

¿Pero por qué se dejó pudrir a la espectacular flota cuya construcción había impulsado el despegue técnico y científico de la España ilustrada del XVIII? ¿Por desidia? O más bien por miedo. Marchena explica, basándose en el análisis de los cuadernos de bitácora, que esas gigantescas naves eran tan caras que los ministros de Marina las mantenían casi siempre amarradas a puerto por «pavor» a que se las capturara el enemigo, algo que supondría un desastre doble: el barco que se perdía pasaba a navegar bajo la bandera del rival, como le ocurrió al 'San Ildefonso' tras ser apresado en el Peñón.



Bandera del San Idelfonso despues de una batalla.



Detalle de lo que ocupa una bandera en un navio de linea.Para hacerse una idea del tamaño del barco vean ahora la bandera a tamaño real.




Bandera del San Idelfonso.


Fuente: Internet.

lunes, 24 de mayo de 2010

NAVÍO SAN JUAN NEPOMUCENO


Este es el siguiente modelo que tengo preparado este video que encontre en youtube es la muestra de lo que me espera.Por cierto el autor del video a hacho una gran obra.Me quito el sombrero.

NAVIO SANTISIMA TRINIDAD


Esta sera la obra cumbre es el barco que siempre soñe hacer aunque tambien esta el VICTORY,este video lo encontre en youtube y lo sigue paso a paso.Lo intentare despues del San Juan Nepomuceno.

domingo, 23 de mayo de 2010

Fotos de mis barcos

H.M.S.SUPPLY


CARABELA SANTA MARIA (LA GALLEGA).

GALEÓN SAN FRANCISCO (EN EJECUCION)
ESTADO ACTUAL


CARABELA LA PINTA (En construccion).





sábado, 22 de mayo de 2010

Historia del H.M.S.Supply


H.M.S.Supply,1788
El 13 de mayo de 1787 la primera flota partía desde Plymouth,
Inglaterra, en dirección a las antipodas.Bajo el mando del capitán Arthur
Philip,el convoy formado por 11 barcos contenía 1500 marineros y oficiales
Con sus familias así como 732 convictos dirigían a la gran tierra del sur
Para establecer la colonia penal de Nueva Gales del Sur que se convertiría
En el 1º estado Australiano.La flota llego a Botany Bay 8 meses y 1 semana
Después.El 26 de Enero de 1788, siete días mas tarde,la flota arribo a
Port Jackson y el Capitán Philip desembarco para proclamar el primer
Día nacional de Australia y convertirse en el primer gobernador de la
Nueva nación.
El H.M.S.Supply,de 168 toneladas, era el velero mas veloz de la primera flota
Y hacia la función de explorador y mensajero durante el viaje.Fue el primer
Barco que entro en Botany Bay aquel 19 de Enero de 1788.
El Supply rivaliza con el Sirius en ser el barco histórico mas famoso de la
Nueva nación Australiana.

Fuente: Agustin Rivas y no me importan que lo copien.

jueves, 20 de mayo de 2010

Mi primer contacto con el modelismo


Mi primer barco lo hice a los 15 años de edad lo vi en una tienda y me dije que tenia que intentar hacer algo asi,empese al contrario que todo el mundo pues como es normal en mi siempre me meto en beregenales mucho mas complicados de los que desearia y empece con un modelo semiprofesional,sin saber nada de tecnicas ni de modelismo en si(decir queda que todo cuanto aprendi fue a base de dar muchos cabezazos e imbestigar como lo hacian en internet).
Desde entonces hasta ahora an pasado muchos años y aunque no soy todo lo buen modelista que quisiera estoy orgulloso de cada una de mis obras aun sabiendo de sus errores.A dia de hoy tengo varios modelos y un par en ejecucion y otro en espera.